jueves, 16 de julio de 2020

POEMA 143


En una esquina del dormitorio,
en un doblez de la oscuridad
fue que te vi, mayestático, asombroso...
lleno de corazón tras la piedra.
Llorabas tu inmovilidad, 
tu seno de mármol violeta,
Y se desprendían de tus manos 
caricias que nunca jamás serán.
Tu cuerpo pétreo ajado pot el tiempo
lucía magnífica perfección.
Tu silencio era un canto,
Tu mirada, un enredo de culebras,
tus muslos troncos de una castá
que no se sabe  si existe.
Estatuilla ebúrnea  
besaría tus recovecos, 
las turgencias y las hondonadas de tu cuerpo.
Eres perfecto en tu mutismo,
en la forma que tienes de amarme:
Inmóvil y silemcioso
en
la opacidad de las sombeas


Paula Cruz Roggero



4 comentarios:

  1. que maravilla de entrada
    Me has dejado sin palabras

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  2. Bom dia:- Poema simplesmente majestoso.
    .
    Abraço poético

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  3. Que gran poetisa eres.

    Besos enormes.

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  4. Dulces y hermosos versos, tu delicadeza es admirable.
    Hola Paula quiero agradecerte por cada comentario que me dejas con cariño lo valoro, un abrazo para ti y mis mejores deseos

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