martes, 21 de julio de 2020

POEMA 156


Entre los claroscuros del dormitorio
veo tu rostro
embebido de sueños pasados
y me embriaga el recuerdo
tal un vino largamente añejado.
Las sombras son mis cómplices
y entre los contrastes de oscuridad y luz,
tu rostro ceniciento parece bailar,
desprendido de ti, 
con un fulgor espectral.
¡Ah y tus ojos!
Tus ojos duelen en el recuerdo...
aquellos ojos negros como la noche,
que esparcen su silencio
cubriéndolo todo.
Tus ojos son un templo 
donde caigo inevitablemente,
dos agujeros negros donde me pierdo...
A veces los recuerdos son tan vívidos
que creo estar viéndote  
Mirándome largamente
en la opacidad de un rincón


Paula Cruz Roggero





5 comentarios:

  1. Sensual, descarada, poéticamente llena de placer, hermoso poema para leer y ... imaginar
    .
    abrazo
    Saludos poéticos

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  2. Si tú aún los ves es que esos ojos aún te miran.

    Besos.

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  3. A pesar de no estar a veces se ve aquello que se desea.
    😘😘Feliz tarde.

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  4. Los recuerdos suelen ser dolorosos aunque aveces son una mágica belleza.
    Saludos Paula

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  5. Esa quietud nocturnina, con sus trampas. Y recuerdos :-)

    Un abrazo

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