sábado, 11 de julio de 2020

POEMA 127


Pienso al través de las turbias ventanas,
mientras veo caer la lluvia en una manada de gotitas
que van dejando su surco en los cristales,
un pensamiento extraño
un porqué, un para qué
Mientras la madrugada avanza 
y se descubren los primeros claroscuros
allá en el horizonte donde 
la luz rasga la oscuridad.
Es extraño ese pensar que me contiene.
Tal vez sea sólo un sueño
y nada más que un sueño
Pero demacrada la veladora
me permite un atisbo
entre las ahora pálidas sombras,
y acabo descubriendo que la noche está viva,
así como el alba,
y que los centenares
de búhos que son abrojos en el cielo,
no dejan de brillar
mientras me hundo, 
hondísimo
en el sendero nocturno.









3 comentarios:

  1. No hay mejores senderos que los nocturnos, porque somos como búhos, con los ojos abiertos

    Un abrazo y tranquilidad, esto de los blogs es un rollo.

    ResponderEliminar
  2. En la noche a veces la oscuridad nos da más claridad que el propio alba. Bueno Paula contigo es un sin vivir ajjajaj vamos de aquí para allá mientras en el camino nos entretenemos ajja. Un abrazo preciosa.

    ResponderEliminar
  3. Y en ello al fin encontrar el rayo de luz...
    besos.

    ResponderEliminar