lunes, 13 de julio de 2020

POEMA 133

La tarde cansada
cava su lápida en el jardín.
Añeja y ojerosa
tiembla al borde de la ventana.
Un complejo de colores
desintegra el celeste del cielo
y la noche quebranta las estrellas con su llanto.
Huelo a noche, al espanto
de las sombras que una por una
van desdibujando los altos muros.
Amor, no te encuentro 
entra las enredaderas, ni en la hiedra
ni en las flores mustias
ni en los claroscuros
Todo está vacío , ausente de ti
Y la cobra del recuerdo enlaza
con fuerza mi cintura:
Zafiros de la noche,
y se desliza por mis pechos,
turgentes frente a ti.
Pues si,
La tarde agoniza en la cornisa
mientras la noche irrumpe al fin

Paula Cruz Roggero

3 comentarios:

  1. Paula, me encanta esa personificación de la tarde y la noche. Ambas tienen voz, tristeza y nostalgia. Tu voz de poeta se une a ellas para lamentar la soledad y el recuerdo del ser amado.
    Mi felicitación por esa creatividad "in crescendo".
    Mi abrazo y mi cariño, amiga.

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  2. Um êxtase de poema. Lindíssimo
    .
    Bom dia
    Cumprimentos

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  3. Cuando la tarde muere y cae la noche es muy triste que lo haga sin amor.Muy sentidos estos versos.
    Besos, paula

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