lunes, 27 de julio de 2020

POEMA 173



Esta mañana no hay palabras,
ni estrofas, ni versos, ni nada.
Me siento a contemplar
la claridad del amanecer,
cómo despunta la luz entre
las sombras más opacas 
y me parece verte pasar
A paso apurado envuelto
en una bufanda gris.
Tú eres sin saberlo
la razón de ser de cada mañana
He visto tus ojos negros 
como mundos paralelos,
la nariz recortada y perfecta
y la boca dormida en un mohín 
que parece estar a punto
de gotear y caerse de tu rostro.
Ardes con fuego propio
en medio del frío invernal,
tu calor me enciende
y siento mi sangre circular...
Desconocido ¿Cuál será tu nombre?
¿Cómo te debo llamar?
¿Por qué entre todas las cabezas
yo prefiero tu cabeza?
¿Por qué tu boca y ninguna más?
¿Por qué brilla una lágrima si no te veo?
¿Por qué se llena de impulso mi arteria
cuando te veo caminar?
Eres sin duda un gran reflejo,
la sombra exacta de algo más,
un sueño que soñé algún día
y que no puedo olvidar.
Te quiero sangre con sangre,
comunión con comunión,
cuerpo, ostia, sueño y pálida realidad.

Paula Cruz Roggero


1 comentario:

  1. Los misterios del amor, lo que esconde la decisión´de elegir pareja. Qué complejo es todo, amiga.

    Un abrazo

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