del alba que agoniza,
entre las sombras
que se disipan,
está tu rostro enmohecido
casi marchito
en una esquina del
domitorio ,
Cabeza estatuaria
que un día me dejó,
lo contemplo absorta
como se contemplan los recuerdos:
bajo las manos ásperas de la soledad
Y los ojos perdidos en quién sabe qúe vórtice de la muerte trasoñada,
Paula Cruz Roggero
Muy profundo tu sentir , recordad suele ser un nostálgico existir, saludos
ResponderEliminarDe pronto te me despistas estimada...
ResponderEliminarPero ya sabes me gusta la poesía y siempre ando buscando al poeta
Besos.