por el camino empedrado
del no recordar
voy marcando un surco
pletórico de caricias,
cultivado de besos que ya no están.
...y encuentro en ese sendero
cientos de manos que mi cuerpo tejieron
¡Ah y bocas! de cuyos labios bebí,
todas abandonadas entre
los adoquines del pasado,
enterradas en las grietas del camino.
Y entre todo lo que olvido
está tu nombre, el principal...
Todo son manos, clepsidras, alhajas de misterio
y partes de un alma marchita
que entre cuatro paredes
se disuelve chorreando por los muros.
como sangre densa.
El olvido puede doler mucho más que recordar.
Paula Cruz Roggero
Y entre todo lo que olvido
está tu nombre, el principal...
Todo son manos, clepsidras, alhajas de misterio
y partes de un alma marchita
que entre cuatro paredes
se disuelve chorreando por los muros.
como sangre densa.
El olvido puede doler mucho más que recordar.
Paula Cruz Roggero
Maravilhoso poema.
ResponderEliminar.
Bom fim-de-semana
Cumprimentos poéticos
El olvido duele tal y como dices.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo.
Bien por aquí estamos,muy buena poesía,cariños.
ResponderEliminarUn poema lleno de sentimientos del ayer, muy bonito Paula, besos para ti.
ResponderEliminarAveces es mejor olvidar; y seguir caminando hacia adelante, con paso firme!!
ResponderEliminarBesos Paula!!
"el olvido puede doler mucho más que recordar" Impresiona este verso.
ResponderEliminarPero cuando una relación se marchita hay que olvidar.
Un abrazo