Es una noche sin luna
donde los búhos de vidriosos ojos
me miran sin parar.
Hay en el aire una espesura,
respiro las sombras,
bebo de la oscuridad.
A veces un pájaro nocturno
surca el cielo:
Extensas sus alas, puntiagudo su pico
y la noche lo observa chojear
maravillada con sus ecos que vienen y van.
Yo me acerco al añejo espejo del salón y me siento
un pájaro más:
Una retahíla de sueños
desgranados, mutilados
con las alas truncas y nada más.
Mientras me alejo del espejuelo
para entender que solo soy
Una maldita más,
Paula Cruz Roggero
Metáforas con sabor a soledad, se percibe la magia que la noche da.
ResponderEliminarLindo tu poema un abrazo Paula
Enhorabuena por tu nuevo blog. Te auguro un largo recorrido, tus palabras son bonitas y eso siempre abre camino.
ResponderEliminarSAludos.
Bueno , no quiero que trates así, tu no eres maldita...
ResponderEliminartienes un bello don y eso es para agradecer y bendecir cada día
aunque nos acosen las oscuridades a veces.
Tu ser refleja en tu rostro lo bello.