regurgita sueños de ámbar y azmicle,
mixturas de ensueños y soledades,
una combinatoria de perfumes e inciensos
...y los percibo desde el rincón de la habitación
mientras te lloro solitaria y en silencio.
Son paredes sedientas de tu figura,
que beben con avidez tu recuerdo
Y esta sed de ti,
de la textura de tu cuerpo
va consumiendo los muros,
aun los más altos...
Mis manos se mezclan con flores, clepsidras,
ojos de búhos, estrellas no natas.
Si me bebes parirás rosas, si no
serás tan sólo un camino a la voracidad del olvido.
Paula Cruz Roggero
Muy hermoso tu sentir amiga Paula, un abrazo
ResponderEliminarEse saberse importante, dejando que el otro elija qué versión quedarse, qué papel jugar. Muy bueno.
ResponderEliminarUn abrazo, Paula