tu recuerdo y yo jugamos
entre las sombras opacas
y la pálida luz.
Has venido a mí esta mañana
en la que el sol no despunta,
y temblando entre mis manos
yo te recibí.
Tu cabeza plateada fulguraba
en los claroscuros
y tus ojos de miel
eran panal para mis entrañas.
Te veo en los reflejos del espejo,
y en cada esquina de la habitación,
trémulo te acercas a mí
pero jamás logro tocarte,
jamás acariciar tu mejilla.
La lluvia se encrudece
y entre su sonido
me parece escuchar tu voz.
Una voz que me llama,
que canta mi nombre,
una voz, simplemente tu voz.
Y entre tanto amar tu sombra,
observo las gotitas en la ventana
como sangre fluyendo espesamente,
y comprendo que eres una parte más
del dolor,
una partición de mi corazón.
Paula Cruz Roggero
del dolor,
una partición de mi corazón.
Paula Cruz Roggero
Paula, vas desgranando el deseo,la nostalgia y los recovecos del amor, que nos hacen sufrir, reir y superarnos. El amor es prueba, camino y destino, amiga. Gracias al amor somos capaces de crear y recrear la vida una y mil veces, como tu haces en tus letras.
ResponderEliminarMi felicitación y mi abrazo por tu constante creatividad.